José María Lier
José María
Lier nació en Azul el 21 de septiembre de 1871.
Sus padres fueron José María Lier y Margarita Carbajal. Fue bautizado en
Siguiendo su
ascendencia bearnesa, realizó sus estudios en Francia.
El 20 de abril
de 1895 contrajo matrimonio con Enriqueta Rodríguez, de 21 años de
edad, hija de Francisco María Rodríguez y Victoriana Pavón. Lamentablemente, la
joven Enriqueta falleció poco más de un año después, el 19 de junio de 1896.
Joven, viudo y
sin hijos, José María dedicó todos sus esfuerzos a la actividad agropecuaria,
amasando una considerable fortuna.
El 12 de
julio de 1902, José María contrajo matrimonio con la azuleña Crisanta
Gómez, de 24 años de edad, hija de José María Gómez y Marta Utrera.
La pareja tuvo
cuatro hijos: José María Roberto (29 de abril de 1903), María Marta Teresa (17 de
junio de 1905), Margarita Georgina (19 de abril de 1907) y Raúl Justino (26 de
septiembre de 1910). Del primogénito, fue madrina la reconocida María
Rosalía Gómez de Enciso, hermana de Crisanta.
El primero…
Durante la
gestión de Lisandro Salas se llevaron a cabo las elecciones para
gobernador el 3 de marzo de 1918, en las que ganó la fórmula José Camilo
Crotto-Luis Monteverde.
El 6 de abril
tuvo lugar una asamblea extraordinaria en el Comité oficial del radicalismo con
el objeto de lograr la unificación en el sector disidente integrado en el
llamado “Comité Aristóbulo del Valle”, que se había formado poco antes.
Después de intensas discusiones, se convino llevar como candidato a intendente
a José
María Lier. Aunque él era una figura de segundo orden en el
radicalismo, su postulación apuntaba a una lista de consenso.
Los radicales,
en las elecciones del 14 de abril, lograron 1.399 votos frente a 326 de los
socialistas con la abstención de los conservadores. En consecuencia, el Concejo
Deliberante quedó formado por ocho radicales (Gumersindo Cristobó, Félix
Etchepare, José María Lier, Martín J. Arriada, Rodolfo Rodríguez Planté, Luis
Carassa, Ismael López Merino y Luis Daneo), y dos socialistas (Francisco Lojo y
José Lagamba). Por amplia mayoría, Cristobó fue elegido presidente del cuerpo y
Lier designado intendente.
La primera
comisión de
El 23 de julio
de 1918, consta en los libros de actas, la invitación al intendente municipal
para conmemorar el “Día de
Dentro de las
actividades del Programa consensuado constaban los siguientes actos:
inauguración del Parque Municipal, organización de una kermese, juegos
florales, conciertos, juegos atléticos, exposición ganadera y diversos
espectáculos de carácter popular.
El Parque Municipal de Azul
La idea de dotar a la ciudad con un paseo
público importante, con múltiples atractivos, era desde hacía ya mucho tiempo
un deseo muy sentido. Y pronto comenzaron a sumarse más voluntades que recursos
económicos, ya que en
Quien había
actuado como Comisionado Municipal, Dr. Lisandro Salas, había concebido la idea
de formar un parque en la vieja plaza de carretas conocida primigeniamente como
“Campo de Marte” y luego “Plaza General Rivas”. La intención de Salas era dotar
a la comunidad de un espacio verde acorde al desarrollo azuleño, aunque por
diversas razones no lo había podido concretar.
Finalmente, el
flamante intendente Lier convocó a diversos actores comunitarios a los cuales
reunió en una Comisión Pro Parque que, el 10 de octubre de 1918, concretó la
inauguración del Parque Municipal. Lentamente, las cuatro hectáreas de
El
día de la inauguración del paseo, el intendente Lier rescató diversos aspectos
del trabajo realizado y resaltó: “Desde
que asumí el gobierno de esta comuna, mi primera preocupación fue la
continuación con empeño de esta obra y me lo impuse como deber ineludible. Como
medida previa nombré y encargué de su realización a esta digna comisión de
vecinos, quienes dándose inmediata cuenta de la importante misión que se les
confiaba, la aceptaron con entusiasmo y no vacilaron un momento para dedicarle
todos sus conocimientos e inteligencia, poniendo a prueba su actividad. (…)… me
es satisfactorio manifestar con orgullo que el pueblo del Azul ha respondido en
forma tan eficaz y digna de elogio que su ayuda pecuniaria ha sobrepasado los
cálculos más optimistas. Este Parque Municipal queda desde hoy inaugurado, lo
entrego a la custodia de todo el pueblo del Azul, para que sirva de punto de
recreo y le pido que en el futuro, siempre en constante comunión de ideas como
en el presente, con sus autoridades, sea el encargado de velar por su
conservación y engrandecimiento. No es
esta la obra de un hombre ni de una administración, es la obra del vecindario
del Azul…”.
Dos años de intensa actividad
Lier emprendió
un importante número de obras para mejorar las comunicaciones en el distrito y
transformar a Azul. Se repararon los caminos a Rauch y Olavarría, y otros
caminos menores hacia Cacharí, Chillar, al “Tropezón”, a Tapalqué, Benito
Juárez, “Sol Argentino” y “
Mediante una
nota fechada el 21 de septiembre de 1918, cedió sus terrenos de “Plaza
Oubiñas”, con la finalidad deportiva y social de construir una cancha
de fútbol con destino al Club Alumni Azuleño. Poco después,
ese mismo año, también donó los terrenos necesarios en favor del Club
Azul Athletic.
En la ciudad
se arreglaron numerosas calles -entre ellas las paralelas a las vías del
Ferrocarril-, alcantarillas y los puentes sobre el Arroyo Azul (San Benito,
Humberto y San Martín -cunetas y macadam en este último-). También realizó
obras menores en los dos cementerios existentes por entonces.
En agosto de 1918, el intendente José
María Lier, por Decreto N° 129, decidió renombrar a la calle Carhué
como Carlos Guido y Spano, en
homenaje al poeta argentino que había fallecido un mes antes.
Por entonces
también se nivelaron los terrenos del futuro Parque Municipal y se realizó la
construcción de ocho pedestales, una rotonda y zanjas, para comenzar el
embellecimiento del sector.
El gobernador José
Camilo Crotto visitó Azul, siendo la primera vez que un primer
mandatario provincial se acercaba a nuestra ciudad. En la ocasión,
En 1919 Lier
presentó un amplio y ambicioso plan de ampliación del Hospital Municipal. El 1
de agosto se determinaba, en virtud del legado del señor Luis Fano, que “su mejor destino es aplicándolo a la
construcción de las obras de ampliación del Hospital para mejorar servicios y
perfeccionar su funcionamiento”. El proyecto le fue encargado al Jefe de
Entretanto,
además, presentó una “Ordenanza General de Impuestos” o
Impositiva, que abarcaba diversos servicios públicos y aguas corrientes,
patentes varias y rodados. Figuraban derechos de pastoreo y abasto, como así
también boletos de Marcas y Señales; impuestos a la producción agropecuaria e
impuestos sobre pesos y medidas.
Una gestión interrumpida
ilegalmente
En la disputa
entre el gobernador Crotto y el presidente Yrigoyen, Lier quedó en el medio y,
con la victoria yrigoyenista, Cristobó se vio fortalecido.
En una nota
elevada a
El Poder
Ejecutivo de
Lamentablemente
para Cano, los tiempos tumultuosos de la política azuleña, donde los
conservadores estaban “al acecho” para recuperar el gobierno comunal, le
impidieron desarrollar muchas obras en beneficio de la comunidad.
El 25 de
abril, fiesta de San Marcos Evangelista, se inauguró el templo parroquial de
Chillar. Entre los presentes se destacaban el por entonces intendente Abelardo
Cano y el recientemente desplazado José María Lier. El mismo fue el último
cruce público entre ambos personajes de la política azuleña.
Los conflictos
intestinos suscitados en el radicalismo azuleño repercutieron inevitablemente
en el ánimo de la comunidad que, hasta entonces, miraba como algo lejano e
inentendible lo que sucedía en la política, pero que poco a poco se iba
comprometiendo gracias a los avances acaecidos por ejemplo en materia electoral
con la “Ley Sáenz Peña”.
A pesar de su
carácter y su peso político, la figura de Gumersindo Cristobó veía desgastado
su poder dentro del radicalismo y esta situación condujo a dos consecuencias
claras. Por un lado la figura de Abelardo Cano, su “protegido”, se desdibujó
aceleradamente; y por otra parte, los conservadores hallaron el punto exacto
para centrar sus críticas hacia el partido opositor y fortalecerse.
Para marcar el
final del breve dominio radical, los comicios se celebraron el 25 de
diciembre de 1921. Después de un turbulento escrutinio en el Concejo
Deliberante,
Un cáliz de gratitud
El Dr. José M.
Carreras y José María Lier, como miembros de
El cáliz que
le obsequiaron por sus 25 años como Sacerdote dice en su base: “La ciudad del Azul a su dignísimo cura
párroco, don César A. Cáneva, con motivo de sus Bodas de Plata Sacerdotales.
Homenaje de aprecio y respeto. 1901- 25 de diciembre-
La fecha
grabada no es la que se corresponde con el día de la consagración, que fue el
21 de diciembre, sino con el día en que Cáneva celebró su primera Santa Misa.
Vale marcar como detalle que sólo existe un cáliz idéntico en Roma.
Dirigente y productor rural
José María
Lier fue un miembro activo de
Dentro
de la ganadería se dedicó a la mejora de razas, con la introducción desde
Inglaterra de toros -y luego vacas-, de pedigrée “Galloway”. Formó una “Cabaña”
en su campo “San José” en Nieves, Azul.
En
1930 trasladó un gran lote a su campo “
Tras
la crisis económica y una severa sequía, Lier perdió su hacienda en San Luis,
tras lo cual debió solicitar créditos bancarios que recién pudo pagar con la
venta de todos sus bienes.
Y
como si todo aquello no fuese suficiente para doblegar el espíritu de un hombre
trabajador, también tuvo que soportar la pérdida de su amada esposa.

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