Florencio
Mirande, vanguardista
Florencio
Mirande nació en Las Flores, el 3 de enero de 1906. Sus padres
fueron los franceses -ambos naturales de Bassy-, Mariana Eliarte y Juan
Mirande. Fue bautizado el 22 de noviembre del año de su natalicio, en
Luego
de algún tiempo radicados en la zona rural de la vecina localidad, dado el
trabajo de don Juan como criador de hacienda, los Mirande se reinstalaron en
Azul, donde Florencio realizó sus estudios primarios y secundarios en
Se recibió de químico farmacéutico en
la facultad de
La
instalación de Florencio Mirande en Azul se produjo definitivamente con la
compra de la farmacia que administraría por el resto de su vida. Desde el 17 de
julio de 1933 la Farmacia “San Martín”, ubicada en la
calle San Martín Nº 908, entre Lavalle y Centenario (actual Av. Monseñor César
A. Cáneva), quedó a cargo de su nuevo propietario, quien la adquirió al señor Carlos
A. Marchi.
Florencio
estuvo al frente de su comercio, durante muchísimos años, siendo su farmacia
una de las más antiguas y consecuentes en el transcurrir de los años. Era muy
popular en la zona, conteniendo el sello profesional que él supo imponer a sus
actos con seriedad, honestidad y corrección.
Contrajo
matrimonio con la azuleña Mayda Luisa Vilatte (nacida el 17 de
septiembre de 1910), con quien tuvo dos
hijos, Adolfo Oscar y María Mercedes.
Reunión de colegas
El Colegio de Farmacéuticos de
Bajo
El Colegio de Farmacéuticos se
encontraba presidido por el Dr. Julio B. Simón (Bahía Blanca),
como vicepresidente se desempeñaba el Dr. Clemente A. Orlando (
La institución contaba, además, con
un Jurado
de Honor que se encontraba integrado por los farmacéuticos Florencio
Mirande (Azul), Manuel H. Vasallo (Olivos), Horacio Villanueva (
Por otra parte, el 26 de junio de 1952, los
farmacéuticos y bioquímicos de Azul se reunieron con el objetivo de constituir
el Colegio local. En la ocasión se conformó la siguiente comisión directiva:
presidente Benito S. Ondarra, secretario Manuel Grosman, tesorero Carlos
Peroggi, protesorero Florencio Mirande, prosecretaria
Gladys F. D. de Pagliere; vocales: Lúper Dupuy, Jacinto Marchisio, Elena Calí
de Brumana, Adolfo Mola y Eduardo Fiscalini; consejeros: Máximo López y
Leopoldo Marchisio.
El Comité Central y el Subcomité “Hipólito
Yrigoyen”
A pesar de la derrota del candidato
a intendente Dr. Alfredo Prat en las elecciones llevadas a cabo el 14 de
marzo de 1948, Florencio Mirande, quien ocupaba el tercer puesto detrás
de Juan Iturralde y Roberto J. Dours, obtuvo su lugar en el Consejo
Escolar por el período 1948-1952.
Durante muchos años, el Comité de
En 1950, el presidente del Comité era
el Dr. Juan Prat. Asimismo, lo acompañaban, como vicepresidente 1º, Alfredo
Sarno, y como vicepresidente 2º, Ernesto Tourné. Eran secretarios: Pedro
Luis Gregorio Ramírez Drake, José Pedestarrés, Juan
Iturralde y Pedro Armando López. Como tesorero se desempeñaba Juan
Carlos Dhers y la pro-tesorería era llevada adelante por Florencio
Mirande.
Completaban la comisión del Comité
como vocales: Ángel M. Santopaolo, Enrique J. Girbent, Antonio Ibarbide,
Leandro Mirande, Salvador Dours, José Duhalde, Eduardo Parmigiani, Armando
Terrile, Juan A. Ippólito, Santos L. Olguín, Luis Garaicoechea, Cecilio García,
Francisco Ezcisa, Bernardo Barrere, Alfonso Pomphile, José Irigoyen, Jesús
Oscar Galizio, Roberto Peiretti y Pedro Larrea; y eran suplentes: Pedro C.
Alcántara, José Dalbo, Hipólito Cuesta, Avelino Pazos, Joaquín Zabala, Cataldo
Ciapina Blasco, Federico Vivarelli, Agustín Castro, Juan Duhalde, Alfredo Actis
Caporale, Gerardo Castronovo, José M. Conte y José Domingo Aguirre.
Por su parte, eran delegados: a
Finalmente,
El Comité Central decidió instalar
-hacia 1950-, en la esquina de Salta e Intendente Manuel Castellár, lo que
popularmente se conoció como el “Subcomité de Villa Piazza” (aunque
esa esquina actualmente no se corresponde con la denominación del barrio), bajo
el nombre oficial de “Hipólito Yrigoyen”. Dicho subcomité
contribuyó al desarrollo de una importante acción cívica, capacitando a la populosa
y representativa barriada.
La mesa directiva estaba constituida
por reconocidos vecinos como Alfonso Pomphile, Salvador Padilla, Gerardo
Castronovo, Tomás M. Coronel, Juan J. Alonso, Nicolás A. Fucaracci, Juan B.
Losardo, Agustín Donato, Jorge Picone, Luis Prezioso, Fernando Luna, Lorenzo
Bageneta, Saúl R. Pomphile, Rosario Cefalá, Arturo Galizio, Abel Alonso,
Cayetano Marinaro, Francisco Farinella, Enrique Yozzi, Francisco Luppi, Juan R.
Mandagarán, Ramón Fucaracci, Oscar Cano, Vicente Lafat, Luis Vitale, José
Galizio, Orlando Pomphile, Lorenzo Torchia, Pedro Liberatti, Armando Sottile,
Pedro E. G. Layús, Antonio Farinella, Raúl Galizio, Juan Iriarte y Reinaldo
Scotti.
El núcleo femenino
En cuanto al sector femenino
partidario oportunamente se designó una comisión que presidió el escribano Pedro
Luis Gregorio Ramírez Drake e integraron la señora Ángela Scalcini de
Terrile, el farmacéutico Florencio Mirande y, su hermana, Honoria,
quienes se dedicaron a una importante labor, innovando a través de la
participación activa e intensa de las mujeres.
Hacia 1950 lograron constituir los
subcomités de Cacharí y Chillar, para los cuales designaron tres delegadas en cada
uno, las que en reunión con las seis delegadas del Comité Central constituyeron
De
acuerdo a la recientemente aprobada nueva Carta Orgánica, el 4 de febrero de
1956, se conformó
El 11 de agosto de 1956 se inauguró un subcomité
femenino “Moisés Lebensohn”, ubicado en calle Gral. Francisco Leyría
entre Olavarría y Puan. En la ocasión fueron oradores los jóvenes Omar Rebolino
y Agustín Rogelio Vidal, y los doctores Palmiro B. Bogliano y Juan Prat.
El 4 de septiembre de 1957, el subcomité
eligió nuevas autoridades, quedando conformada su conducción por: secretarias:
América A. de Timo y Blanca Ciancio; tesorera Amelia R. de Vivarelli;
protesorera Elsa Calistro; delegada al comité central Angélica Perdriel de
López; subdelegada América A. Timo; vocales: Marlene N. de Álzaga, Blanca
Berardi, Enriqueta B. de Ibarbide, Nélida B. de Álvaro, Raquel Tancredi de De
Paula (madre de Rubén César “Poliya” De Paula), Gerónima C. de Mahon y Emilia
V. de Benítez.
Jóvenes radicales
Uno de los apéndices interesantes
del radicalismo azuleño fue el brioso Comité de
Su comisión, en 1950 estaba formada
por: Horacio J. H. Saint André (secretario general); Miguel Ángel Camozzi
(secretario de actas); y José M. Posada (tesorero). Por su parte, eran vocales
titulares: Salvador B. Alabart, Osvaldo Aníbal Aristegui, Martín Alfredo
Arrouy, Atilio Enrique Belsito, Enrique Eugenio Chiesa, Félix Cristóbal
Garciarena, Arnaldo Omar Soccini, Héctor Oscar Tróccoli y Arnoldo Zabalza;
siendo suplentes: Héctor R. Añez, Marcelo Diab, José María Del Curto, Serafín
Antonio Lattanzi, Omar René Rebolino y Juan Jacinto Sansebastián.
“Seis grandes” para el Deliberante
En el “Año del Libertador General San
Martín”,
Todos a
Tras
una agitada campaña, el domingo 13 de marzo de 1960, en
Para
la ocasión estaba previsto que el principal orador fuera el Dr.
Ricardo Balbín, sin embargo, por problemas de salud, no pudo hacerse
presente en tan importante ocasión.
El acto comenzó a las 20 horas con
las palabras del candidato a diputado Florencio Mirande, quien en primer
término expresó: “Azul recibe hoy la
visita de prestigiosos dirigentes del radicalismo del Pueblo, a quienes doy una
cordial bienvenida”. Inmediatamente hizo una alusión de la personalidad del
Dr. Juan Carlos Pugliese, para extenderse más tarde sobre los distintos
problemas argentinos y de la provincia de Buenos Aires.
Luego
hicieron uso de la palabra dirigentes locales, quienes se refirieron a
distintos temas de la actualidad social y política del momento. Para culminar,
habló el secretario del Comité Nacional de
Más
tarde, correligionarios azuleños agasajaron a los visitantes en una cena
servida en el Hotel Roma, comida luego de la cual habló el Dr. Juan Prat.
Diputado Provincial
Con carisma y convicción cívica, el
viernes 25 de marzo, Honoria Mirande disertó
elocuentemente por LU 10 Radio Azul.
El domingo 27 de marzo de 1960 se
llevaron adelante elecciones de medio término. La situación continuaba signada
por la proscripción del Peronismo. Previamente, mediante
Los comicios fueron auspiciosos
para
El 3 de noviembre de 1960, por
iniciativa de Mirande se incluyó en el presupuesto 1960/61 la partida para la
construcción de dos pabellones de internación del Hospital Municipal de Azul.
La obra se haría por intermedio de
Entretanto, el 9 de julio de 1961,
luego del respectivo concurso, el Ministerio de Educación provincial
nombró a la docente Mayda Vilatte de Mirande inspectora de enseñanza, ejerciendo desde
entonces como jefa de Inspección del Distrito Nº 1 de Azul, cargo que había
dejado vacante Arcángel Osmar Meo Guzmán, quien fue confirmado por el mismo
ministerio como inspector jefe de
El 25 de mayo de 1962 se informaba
a través del diario “El Tiempo”, que Florencio Mirande había presentado en
El 19 de abril de 1964, “El Tiempo”
anunciaba que se encontraba en Azul el Ministro de Obras Públicas y Asistencia
Social de
El 9 de mayo del mismo año, el Dr.
Juan Prat, como presidente del radicalismo, anunciaba las gestiones realizadas
ante el Ministro de Salud Pública de
Farmacéuticos de vanguardia
ACOFAR
nació el 21 de julio de 1961 en
Azul. Brillantes visionarios
Farmacéuticos e Idóneos de la época, oriundos de las ciudades de
Azul, Las Flores, Cacharí, Tapalqué y Olavarría se reunieron para crear
una institución que solucionara el
problema de la lenta distribución y el faltante de medicamentos en las
farmacias de la zona.
El objetivo primordial fue
la provisión de medicamentos a las
farmacias locales. La búsqueda de una forma de asociación que
posibilitara la satisfacción de sus necesidades, los llevó a elegir
Los
socios fundadores fueron: Florencio Mirande, Juan Mario Mola, Adolfo
Oscar Mola, Vicenta Elena Cali de Brumana, Gladys A. F. de Plagliere, Julio
Jalil, Manuel Grosman, Juan Luis Urrutia, Juan Carlos Nigoul, Jacinto Oreste
Marchisio, Carlos J. Lucini, Luper J. Dupuy, Carlos D. Peroggi, Modesto L.
Aramburu, Olga H. de Álvarez, Raúl Sánchez, Aníbal César Sanmartino, Francisco
Selsi, Alfredo Fíngolo, Heber A. Balsamello, Américo Sartori y los integrantes
de la firma “Gundel y Arias” (propiedad de Ana María Anger de Gundel y Luis
Casimiro Arias).
Homenaje a un grande
El doctor Horacio Ferro fue no sólo
un destacado profesional en Chillar, sino que supo ganarse como pocos el afecto
de los vecinos. En consecuencia, el 6 de octubre de 1964, por Ordenanza N°
46/64, se designó con su nombre a la plazoleta ubicada en las calles Cortázar y
Belgrano de Chillar. Asimismo, el 30 de octubre de 1966, se inauguró un busto
en la entrada del Hospital chillarense que lleva su nombre, acto al cual
asistieron numerosos vecinos, familiares, amigos y correligionarios del extinto
profesional, entre los que se hallaba el ex diputado Florencio Mirande.
Centro Empresario de Azul
En
Asamblea General Ordinaria, el 24 de mayo de 1980, el Centro
Empresario de Azul (C.E.D.A.), renovó sus autoridades, siendo electo presidente
Raúl O. Guarella, vicepresidente Juan Matías Schiaffino y entre los vocales,
Florencio Mirande, quien en los años ’40 había ejercido la vicepresidencia de
la institución.
Sin remedio…
Mirande fue vicepresidente del Centro
Empresario de Azul y vocal al momento de su deceso.
Después de una larga enfermedad, a
los 76 años de edad, Florencio Mirande falleció en Azul
el 18
de junio de 1982. El por entonces Vicepresidente del C.E.D.A., Juan
Matías Schiaffino pronunció sentidas palabras en su sepelio: “Llego a este lugar con profunda tristeza,
en representación del Centro Empresario de Azul, a expresar nuestro pesar por
la partida de don Florencio Mirande, que fue para nosotros, sus amigos, figura
ejemplar de altruismo.
De
sus afanes y de su accionar, supo la entidad muchos años atrás, contándolo como
miembro de la comisión directiva, demostrando siempre su permanente integración
a la misma. Fue vicepresidente en el año 1941 y actualmente ocupaba el cargo de
vocal titular. Los primeros embates de su enfermedad lo alejaron físicamente de
nuestra Casa, a la cual permanecía vinculado por lazos de amistad y por sus
importantes consejos de prestigioso dirigente empresario.
Recuerdo
cuando lo invitamos a integrar nuevamente nuestra comisión, gustoso accedió a
ello, haciendo votos para que su salud le permitiera acompañarnos en esta nueva
etapa, y poder trabajar de lleno con la institución, como era propio de él.
Lamentablemente, sus deseos no pudieron concretarse, perdiendo así nuestro
Centro, el apoyo invalorable del gran amigo y activo dirigente.
Su
familia, a la que le queda el hermoso legado de una conducta ejemplar en todo
aquello que en vida emprendieran, podrá ver reflejada en nuestro accionar, la
participación de don Florencio, ya que todo lo que en el futuro acometamos,
llevará implícita su aprobación, por la comunión de ideas que siempre
demostrara con nosotros, lo que nos compromete a trabajar para la concreción de
nuestro ideal común: nuestra patria chica.
Elevemos nuestras
plegarias de amor al Señor, por su eterno descanso.”.
