Leandro Nicéforo Alen nació
en la ciudad de Buenos Aires el 11 de marzo de 1842. Sus padres
fueron Leandro Antonio Alen y Tomasa Ponce Gigena. Tuvo siete
hermanos: José Gregorio, Marcelina Antonia (madre de Hipólito Yrigoyen), José
Severino, Luisa, Diego Hipólito, Tomasa y Lucio.
Su padre era un pulpero del
barrio de Balvanera y uno de los oficiales de
Desde muy joven, Leandro ingresó
como voluntario al Ejército. Peleó
en Cepeda (1859) y en Pavón (1861) del lado federal contra el Estado de Buenos
Aires.
En 1865 fue enviado como ayudante
de Wenceslao Paunero a
Al poco tiempo retornó a Buenos
Aires y comenzó a estudiar abogacía en
Comienzos en el Partido Autonomista
Comenzó a militar en el Partido
Autonomista de Adolfo Alsina, que se oponía a la federalización de Buenos
Aires y estaba enfrentado al Partido Nacional de Bartolomé Mitre.
En 1872 fue electo Diputado
Provincial destacándose de inmediato por su estilo claro y frontal, siendo
llamado el “Señor de Balvanera”. Dos
años después resultó electo Diputado Nacional. Sin embargo, el Partido Nacional
se impuso ampliamente lo que llevó a Alsina a resignar su candidatura
presidencial y proponer una coalición con este partido, naciendo así el Partido
Autonomista Nacional (P.A.N.).
Leandro Alem se opuso a este
acuerdo y junto a dirigentes como Aristóbulo del Valle, Roque Sáenz Peña y
Lucio Vicente López inició una corriente interna en el partido. Este movimiento
derivó en la formación del Partido Republicano, buscando instalar una
democracia plena en el país mediante la pureza y libertad de sufragio popular.
El 2 de diciembre de 1877, el Partido
Republicano presentó como candidatos a gobernador y vice de Buenos Aires a Aristóbulo
del Valle y Leandro Alem, respectivamente. Finalmente, el candidato del P.A.N.,
Carlos
Tejedor, se impuso en unas fraudulentas y violentas elecciones.
La inmediata muerte de Alsina, y
las divisiones internas, produjeron poco después la disolución del Partido
Republicano. Asimismo, se rompió la alianza con Mitre, tras lo cual el partido se
comenzó a reorganizar bajo la figura de los antiguos opositores a Alsina, entre
ellos el propio Alem quien en 1879 volvió a ser electo Diputado Provincial.
Desde ese lugar, Alem se opuso
fuertemente a la federalización de Buenos Aires y al fraude imperante en la
época. Por el primer motivo mantuvo un famoso debate parlamentario con José
Hernández. Y, por otro lado, concretada la federalización de la ciudad,
Alem decidió renunciar a su banca el 11 de diciembre de 1880 y abandonar la
política.
Regreso a la lucha
Hacia 1889, la oposición al
gobierno de Miguel Juárez Celman comenzaba a ser cada vez más fuerte. Diversos
grupos de jóvenes y estudiantes, en una de las tantas asambleas que realizaron,
decidieron convocar a un gran mitin el 1 de septiembre de 1889 en el Jardín
Florida de Buenos Aires. Marcelo Torcuato de Alvear se
encargó de la organización del evento, el cual tuvo concurrencia superior a las
3.000 personas.
El 13 de abril de 1890 sucedió lo
inevitable: en un masivo acto en el Frontón Buenos Aires los opositores se
unificaron en un nuevo partido llamado Unión Cívica del cual Leandro N. Alem
fue nombrado presidente. Inmediatamente, se decidió organizar un levantamiento
armado para deponer al gobierno y llamar a elecciones libres.
En
poco tiempo había que resolver todo: conseguir armas, sumar adeptos, convencer
a oficiales, elegir plan. Acostumbrado en sus campos a no dejar detalles sin
analizar, y ninguna tarea sin su control, el romanticismo y la imprevisión de
su tío Leandro lograban fastidiar a Yrigoyen. Alem quería que la revolución
estallara cuanto antes, mientras que Hipólito sostenía que había que
esperar hasta que se sumaran todos los cuerpos del Ejército. Tampoco estaba de
acuerdo con la idea de su tío de secuestrar al Presidente y a sus ministros en
la velada del 9 de Julio que se celebraría en la Ópera o en el Politeama. Y
mucho menos con el disparate de suministrarle narcóticos a los jefes que se
opusieran a la salida de sus tropas, aunque fueran recetados por su médico, el
doctor Martín Torino.
El “Gran Día”
Alem logró el apoyo del
regimiento 1º de Infantería, el 1º de Artillería, el 5º de Infantería, el Batallón
de Ingenieros, una compañía del 4º y un grupo de cadetes del Colegio Militar.
Además, obtuvo para la revolución
el apoyo del general de brigada Domingo Viejobueno, jefe del Parque
de Artillería ubicado en
El sábado 26 de julio, a las 4 de
la mañana, Leandro N. Alem, al mando de un regimiento cívico armado, tomó el
estratégico Parque de Artillería. Por su parte las tropas leales comenzaron a
agruparse desde muy temprano, debido a que varios funcionarios del gobierno se
enteraron a primera hora de la sublevación.
Cuando se hallaban reunidas las
tropas revolucionarias, en vez de atacar las posiciones del gobierno y tomar
A pesar de los cuestionamientos, Alem
terminó aceptando el cambio hecho por el General sin plena conciencia de que
afectaba las posibilidades de éxito de la revolución.
Se luchó hasta el 29 de julio
cuando fue firmado el cese de fuego. Sin embargo los cantones se negaron a
desarmarse y continuaron luchando.
Aunque la “Revolución del Parque”
no logró su cometido, fue un gran triunfo político para
Leandro N. Alem en el Azul
A
fines de 1890, se había formado en nuestra ciudad el comité local de
En dicho sentido, el periódico
azuleño “El Pueblo”, en su edición del 5 de septiembre de 1890,
informaba: “El Dr. Alem en el Azul. –Un telegrama del Sr. Alejandro Brid
dirigido ayer al comité local de
En octubre de aquel año, Leandro
N. Alem llegó en tren al Azul con la intención de organizar
al Partido. Al mismo tiempo, visitó la estancia de su amigo y médico personal,
el doctor Martín Torino, quien desde 1889 administraba “San
Nicanor”, uno de los campos de la familia de su futura esposa, Elena
Acosta.
Pero, la visita del líder
político alteró muy poco la vida política local, firmemente controlada desde
hacía un tiempo por los hermanos Evaristo y Manuel Toscano, caudillos
que habían instaurado una “cuasi” dictadura en la localidad, contando con la
complicidad del Juez de Paz y de la policía.
Ruptura de
En las elecciones legislativas
del 15 de marzo de 1891, Alem fue electo Senador Nacional junto a Aristóbulo
del Valle.
Para las elecciones
presidenciales de 1892
Al enterarse del acuerdo, Alem se
opuso fuertemente. Esto llevó a la división de
A mediados de 1892 se realizaron
las elecciones presidenciales en medio de un fraude descomunal. Inmediatamente,
A
principios de julio de 1893 se realizó una importante reunión entre el ministro
del Interior, el cívico Aristóbulo Del Valle, Leandro
N. Alem y Bernardo de Irigoyen. Los dos líderes radicales se esforzaron
por convencer a Del Valle para que diera un golpe de Estado y asumiera el
gobierno con el apoyo del radicalismo. El ministro se negó para “no sentar un funesto precedente”.
Fracasada esta gestión
En su campo “El Trigo”, ubicado en el
Partido de Las Flores, Hipólito Yrigoyen se había retraído un tiempo atrás
pergeñando su revolución contra un régimen político fraudulento y autoritario
que, según su visión, hundía al país en una profunda crisis política, social y
económica. Tras un importante esfuerzo logró reunir un gran número de hombres a
quienes se ocupó de armar.
Las autoridades municipales y los
toscanistas se atrincheraron en el Palacio Municipal. Sin embargo, pronto
debieron deponer su actitud…
Con el doctor Isidoro
Sayús en
Tras pasar por Sierra Chica, los
revolucionarios se dirigieron a Olavarría, que había sido tomada por
el Dr.
Ángel Pintos, a quien Yrigoyen, tras varias negociaciones, dejó al
frente de la situación aunque no era radical. Dominada la ciudad vecina, las
numerosas fuerzas, engrosadas con la policía de los sitios tomados, partieron a
Temperley.
La revolución que se había
iniciado simultáneamente en más de ochenta ciudades, triunfó en todas
partes de la provincia. El ejército radical llegó a contar con 8.000 hombres
bien armados bajo el mando directo de Marcelo Torcuato de Alvear. El día 8
de agosto tomaron
Cuando ya se celebraba el triunfo
de
La insistencia de Alem
Mientras tanto, en Corrientes,
el 14 de agosto, dos días después de la renuncia de Aristóbulo del Valle, una
revolución radical derrocó al gobernador, y si bien fue inmediatamente
intervenida, el gobierno revolucionario resistió. Este hecho hizo que Leandro
N. Alem considerase que, lejos de haber sido derrotada, la revolución
estaba todavía latente y solo faltaba una chispa que la reactivase. Por lo que
decidió iniciarla él, encabezando la toma de la ciudad de Rosario. Pero Hipólito
Yrigoyen consideró que el levantamiento de su tío era meramente emocional, y
negó el apoyo del radicalismo de la provincia de Buenos Aires. Esto fue
considerado una traición por el resto del partido.
El comandante radical Bello
sublevó sus tropas en Tucumán y el 7 de septiembre impuso
un gobierno revolucionario. Mariano Candioti, con un ejército compuesto por
civiles y militares, volvió a sublevarse en Santa Fe el 24 de
septiembre. Ese mismo día, Alem llegó a Rosario escondido en un buque de
carga. La población lo recibió como un héroe y fue proclamado Presidente
de
Sin embargo… El 25 de septiembre,
cayó el gobierno revolucionario de Tucumán después de ser derrotado por un
poderoso ejército al mando de Carlos Pellegrini. El 26, luego de dos días de
cruentas luchas, cayó el gobierno revolucionario de Santa Fe, que prácticamente
controlaba toda la provincia.
Una vez vencida la revolución en
todo el país, Roca se puso al mando de las tropas oficiales que se concentraban
en Rosario para acabar con Leandro N. Alem.
La situación del cabecilla de la
revolución se volvió desesperante, ya que estaba rodeado y Roca amenazaba con
bombardear la ciudad si los revolucionarios no se rendían. Haciendo honor a su
intransigencia, inicialmente Alem decidió resistir a toda costa, pero las
mujeres y las comisiones de vecinos le pidieron que salve a la ciudad, tras lo
cual decidió no combatir.
El 1 de octubre Alem fue
capturado y encerrado con cientos de revolucionarios, para permanecer preso por
seis meses.
Que se rompa, pero que no se doble…
Fallido el intento
revolucionario,
El radicalismo se presentó para
las elecciones legislativas de 1894 donde, pese al fraude, logró acceder a
algunas bancas. Alem resultó electo Diputado Nacional para el período 1895-1898.
Sin embargo esto no revirtió el estancamiento en el que estaba cayendo el
partido.
En la fría y lluviosa mañana del 1 de
julio de 1896, Alem se reunió en su casa con varios amigos, entre ellos
el Dr. Martín Torino, a los que había convocado para hablar supuestamente de
temas políticos. En un momento dado interrumpió el diálogo e ingresó a su
dormitorio para salir al rato vestido con su sombrero y su tradicional poncho
de vicuña en el cuello. Prometió volver en pocos minutos, y se subió a su
carruaje rumbo al Club del Progreso. Durante el trayecto se disparó un tiro en
la sien…

No hay comentarios:
Publicar un comentario